Dos hablando, ninguno escuchando
Nunca hay silencios incómodos y casi nunca hay conclusiones. Se divierten mucho y esquivan lo difícil con la misma herramienta: la conversación ligera.
Quiénes son
Entiendes las cosas al decirlas en voz alta.
Procesas hacia afuera. Hablando, escribiendo, haciendo reír. La gente te busca porque contigo el ambiente se aligera, y eso es un trabajo real aunque nadie lo llame así. Necesitas público, no por vanidad, sino porque pensar en silencio te cuesta.
Entiendes las cosas al decirlas en voz alta.
Procesas hacia afuera. Hablando, escribiendo, haciendo reír. La gente te busca porque contigo el ambiente se aligera, y eso es un trabajo real aunque nadie lo llame así. Necesitas público, no por vanidad, sino porque pensar en silencio te cuesta.
En el amor
Cómo se quieren, cómo se extrañan y cómo se arreglan.
Nunca hay silencio y casi nunca hay cierre. En el amor se divierten y esquivan lo difícil con humor. Diez minutos sin chiste, cuando el tema es serio, es lo que los vuelve pareja y no público.
En la familia
Cómo se tratan cuando el vínculo viene de antes y no se elige cada día.
En la familia todo se aliviana y lo importante no se termina. Bajar el humor a cero por un rato corto permite decir lo que duele.
Entre amigos
Cómo se buscan, cómo se distancian y cómo vuelven.
Son la salida, la anécdota y la risa. La amistad se queda corta si nunca hay una conversación sin show.
En el trabajo
Cómo deciden, cómo se reparten el crédito y cómo se exigen.
Hablan mucho y cierran poco. Cuando el tema es serio, uno lo nombra y los dos sostienen diez minutos sin desviar.
Qué hacer con esto
Cuando aparece un tema serio, uno de los dos lo nombra y ambos bajan el humor a cero por diez minutos. Sin chistes, aunque duela.